top of page

馃槆 San Francisco de Sales

  • 21 mar 2020
  • 3 min de lectura

Actualizado: 21 mar 2020

San Francisco de Sales


Coraz贸n de hielo


Un d铆a, siendo ya obispo de Ginebra, escuch贸 la historia de un pastor que hab铆a extraviado una de sus vacas al resbalar el animal por un glaciar: Aquel humilde hombre no dud贸 ni un instante en ir a buscarla, a pesar del verdadero peligro que correr铆a su vida si lo intentaba. El pastor se intern贸 como pudo por aquella superficie de hielo. No consigui贸 coronar con 茅xito su empresa: la vaca y el pastor perecieron en aquella soledad silenciosa y blanca.


El santo qued贸 impresionado del relato. M谩s tarde escribi贸:


- 聽聽聽Oh, Dios m铆o. 驴Es posible que el ardor de aquel pastor fuera tan grande por buscar su vaca, que ni siquiera el hielo lo pudiera enfriar? Entonces, 驴por qu茅 yo ser铆a tan cobarde buscando a mis ovejas? Hechos como 茅stos enternecieron mi coraz贸n de hielo que no pudo sino fundirse.


Tentaci贸n en su juventud


Siendo muy joven, Francisco comenz贸 a tener el pensamiento constante y fastidioso de que se iba a condenar, que se ten铆a que ir al infierno para siempre. La herej铆a de la Predestinaci贸n, que predicaba Calvino y que 茅l hab铆a le铆do, se le clavaba cada vez m谩s en su mente y no lograba apartarla de all铆. Perd铆a el apetito y ya no dorm铆a. Estaba tan impresionantemente flaco y tem铆a hasta enloquecer. Lo que m谩s le atemorizaba no eran los dem谩s sufrimientos del infierno, sino que all铆 no podr铆a amar a Dios.


El primer remedio que encontr贸 fue decirle al Se帽or:聽


"Oh mi Dios, por tu infinita Justicia tengo que irme al infierno para siempre, conc茅deme que all铆 yo pueda seguirte amando. No me interesa que me mandes todos los suplicios que quieras, con tal de que me permitas seguirte amando siempre". Esta oraci贸n le devolv铆a gran parte de paz a su alma.


Pero el remedio definitivo, que le consigui贸 que esta tentaci贸n jam谩s volviese a molestarle fue al entrar a la Iglesia de San Esteban en Par铆s, y arrodillarse ante una imagen de la Sant铆sima Virgen y rezarle la oraci贸n de San Bernardo:

"Acu茅rdate, Oh piados铆sima Virgen Mar铆a, que jam谩s se oy贸 decir que hayas abandonado a ninguno de cuantos han acudido a tu amparo, implorando tu protecci贸n y reclamado tu auxilio. Animado con esta confianza, tambi茅n yo acudo a ti, Virgen de las v铆rgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados , me atrevo a comparecer ante tu soberana presencia. No desprecies mis s煤plicas, Madre del Verbo, antes bien, 贸yelas y ac贸gelas benignamente. Am茅n."


Al terminar de rezar esta oraci贸n, se le fueron como por milagro todos sus pensamientos de tristeza y de desesperaci贸n y en vez de los amargos convencimientos de que se iba a condenar, le vino la seguridad de que聽"Dios envi贸 al mundo a su Hijo no para condenarlo, sino para que los pecadores se salven por medio de 脡l. Y el que cree no ser谩 condenado"聽(Jn 3,17).

Esta prueba le sirvi贸 mucho para curarse de su orgullo y tambi茅n para saber comprender a las personas en crisis y tratarlas con bondad.


Se pasan de educados


La fama de San Francisco de Sales como buen predicador se iba extendiendo entre la gente... Algunos fieles, m谩s que escuchar la Palabra de Dios, acud铆an a escuchar la palabra del predicador. Y algunos de estos oyentes comentaban, despu茅s de o铆r el serm贸n:


- 聽聽聽隆Qu茅 bien le viene esto a fulanito!


Enterado Francisco del comentario, dec铆a:


- 聽聽聽Cuando son invitados a un banquete, cada uno come para s铆... ac谩, por el contrario, se pasan de educados, porque no escogen nada para ustedes, sino que todo lo reparten a los dem谩s...

Entradas relacionadas

Ver todo
馃槆 San Agustin

Lleven mutuamente sus cargas Contaba el santo, acerca de ayudarse mutuamente a cargar las cruces: 鈥淢ientras estamos en esta vida, es...

Comentarios


bottom of page